Change

En general, los cambios asustan a la gente, en general, a mi me gustan. Me sorprenden y me alegran, y me hacen ver la evolución del antes y el ahora. Hace casi un año que no escribo aquí y cuando he leído que goals tenía, con algunos me he reído y he pensado, mother of God! ¿podía ser más tonta? y con otros, he pensado, ok, algunos he conseguido y no están mal, y con otros he pensado que ya no son mis goals actuales, por último, con unos pocos he pensado: después de un año y sigues en las mismas…mother of God again!

Esos goals fueron antes de la famosa pandemia, y la pandemia quieras o no algo nos ha influido en nuestros pensamientos o formas de ver la vida, a unos más o otros menos. Para mi, lo más reseñable fue volver a pintar mucho y a dedicar tiempo a lo que de verdad me ha encantado desde pequeña, junto con bailar (aclaración: bailar no bailé durante la cuarentena). Mi sueño resurgió, fue como si el tallo de la flor comenzara a salir, después de años estancado, y comenzaran a brotar las primeras hojas y flores, hasta que la cuarentena terminó y entonces la flor dejó de crecer. No se secó o paró del todo, pero se quedó más bien estancada; porque la vuelta a la «nueva normalidad» suponía salir, quedar con gente, hacer otras muchas cosas que implican invertir menos tiempo en la soledad y en la pintura.

El mundo me distrae, es la verdad, me dejo distraer y me dejo llevar por el aquí y el allá y al final pasan los días, semanas y meses y me doy cuenta de que la flor no ha crecido nada porque no la alimento, no le aporto el tiempo que necesita para seguir madurando.

Hoy, después de una charla productiva, de esas que te hacen pensar y aprovechando que tengo tiempo para invertirlo en ello, en simplemente pensar, sola, voy a escribir el primer goal de este año, que comienza ahora, cerrando ese del pasado:

«Voy a administrar mejor mi tiempo para conseguir esos goals», no los de hace un año, sino los de ahora.

Voy a pintar y voy a aprender y nuevamente me reafirmo en que nunca debo decir, de este agua no beberé; mi mente cambia y lo he vuelto a comprobar, y ya no estoy segura de algunas cosas de las que hace unas horas lo estaba. Porque creo que hay una parte de mi que siempre querrá volar, cambiar, y conseguir eso que siempre a deseado, o intentarlo, al menos.

No sé, cual va a ser el prodecimiento pero voy a ir dando pasos para que salgan más flores y la planta se convierta algún día en una fucking palmera. Because, why not? I can make it.

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